Había estado horas tratando de que esos labios se movieran
para darme una explicación, y sentir al fin que todo lo que había hecho alguna
vez valiera la pena. Que mi vida tuviese sentido, que mis ojos ya no sólo
viesen los míos… dicen que el silencio otorga, pero esta vez no tenía nada que
otorgar.
Al largarse dejó entre mis dedos un papel doblado por lo
menos unas 14 veces, que al abrirlo formaban una hoja grande llena de escritos
y tinta fresca:
“¿Cómo podría no amarte? Si de tus manos recibo todo lo que
necesito a deshoras, como podría no amarte a ti entera, si de tus ojos
profundos obtengo la verdad en colores sin necesidad de pedirla, si de tu
cuerpo desprendes vida que me hace vivir y morir al mismo tiempo. Siento a cada
segundo la desdicha de perderte cada vez que tus cabellos se posan sobre mi
almohada para recordarme una vez más que pierdo el tiempo estando solo y sin tu
piel, creo que mi pasatiempo favorito se ha convertido en el mejor veneno que
no mata, un elixir sagrado que solo tú has podido crear y regalar. Eres mi
elixir. No es que quiera asustarte, sino todo lo contrario, trato de ser sincero
y honesto para que la continuación del resto de nuestras vidas no tengamos nada
más que decirnos, sino mirarnos el uno al otro para comprender que la vida no
es ciega ni al azar, que, desde que me encarné al mundo material he estado
esperando por ti y por nadie más ¿Cómo podría no amarte? Si cada vez que dices “beso”
me distraigo con tus labios finos y rosados y de repente quiero arrancarlos y
hacerlos míos por completos, que tu cintura me provoca cada vez que caminas con
esas blusas semi transparente que sutilmente comenzaste a usar reclamándome de
vez en cuando porque no te miraba a los ojos cada vez que bailabas y si tu
cuello pudiese hablar me pediría a gritos que mi boca devorara sin compasión
cada centímetro de sí, y ese lunar solitario jamás se ha sentido tan admirado
como cuando yo lo observo mientras tu duermes y sueñas a que algún día sea
capaz de decirte todo esto con mi voz. Pero la voz es torpe. Si no te amara
hace rato hubiese dejado esa loca manía de besarte los dedos para que tu
increíble despertar no sea como el resto de los comunes que seguramente nos
rodean diariamente. ¿Cómo podría no amarte? Si mis oídos se deleitan cuando
oyen tu voz cantante como respuesta a que has entrado a un mundo paralelo e irreal,
a un mundo que hiciste tuyo con el paso del tiempo y las duchas largas. Como
podría no querer la dicha de sentirte en mis rodillas y mis muslos cada vez que
cansada y desgastada caes en mis brazos débilmente esperando sustento y a un príncipe
azul para que guíe tus palabras hacia una historia sin fin pero satisfactoria,
si cada vez que tus uñas pasan por mis mejillas causan escalofríos por ser
tuyas y de nadie más. Como brilla tu pelo al sol, como se ve rojizo de repente,
como me gusta peinarlo cada vez que lees o duermes, y cuando bailas… siento el
éxtasis de ese aroma que desprende cada vez que lo sacudes conscientemente.
Como podría no amarte… si todo lo que pediste alguna vez conmigo no lo has
tenido, porque he querido enseñarte que la vida es mucho más. Que si no soy
suficiente para amarte, deberías quedarte contigo misma y mis palabras falsas sin
ninguna nota como esta. Porque si yo no soy suficiente para amarte… ¿Quién podría
amarte más que yo sino tu misma? Por eso no esperes a otro, porque después de
mi estas tú"
¡PLOP!
No hay comentarios:
Publicar un comentario