domingo, 7 de abril de 2013

Domingo


(...) 

Pretendo seguir siendo yo, seguir fluyendo por la vida como el agua que nunca para. Seré fuego cada vez que desde mis venas se prendan las más íntimas pasiones carnales, y cuando sea tierra, será porque esté mareada de llevar tanto tiempo siendo aire, y recogeré del suelo y la arena cada grano que hayas pisado para ver si te ayudan a sentir las cosas como yo y te conviertes en agua para fluir sin pensamiento. Para que sea más fácil ser solo uno.

No pretendo alejarte, mucho menos asustarte, pero si Pedro de Valdivia hablase cada domingo, te confesaría varios de mis secretos y quizás... quizás así... no... no.

No hay comentarios:

Publicar un comentario