Ni con canciones cursis te recodaba (te recuerdo), ni siquiera el rock se impregna en mis venas para llevar a mi cabeza tu figura desfachatada y verte sonreir a oscuras. Ni el son de los tambores le pone un título a tu imagen que pocos admiran como yo. No hay melodía, no hay canción que me recuerde a tí, no existe canción para tu recuerdo, simplemente te recuerdo igual, solo que no necesito una canción para torturarme los pensamientos imaginando algún momento de reencuentro contigo, basta con recordarte como siempre: En el mismo lugar, en el mismo asiento, tus manos activas, el sudor de tu frente, tus labios tensos y luego relajados, tu cabello vivo y volando. Y sin música de fondo, ninguna canción. O sea, música había, pero no en mi mente. ¿Y es que se puede recordar así?
Luego de tu muerte inesperada y confusa, fue mi muerte un componente claro a tus recuerdos vivos que indagaban y escudriñaban cada pensamiento tuyo y mío. Morimos. ¿Se puede? fugaz y rápido, pero aún espero tu resurrección y la mía, mutua si es posible, unida y de la mano, pero sin canción de fondo ni alguna que me recuerde a tí... en todo caso, no hay canción que me recuerde a tí, y eso aliviana tremendamente mis pensamientos y emociones, y es que me carga a veces sentirme vulnerable producto de mis emociones, de los sentimientos involuntarios que impulsan acciones torpes, que solo conllevan a un adiós sin mirada en un contexto completamente ruidoso y poco personal. Pero vah... desde el momento que desperté a tu lado me sometí a todo aquello.
Una vida caoticamente poco convencional, pero llena de risas y momentos que supuestamente fueron reales "Si cerati estuviera aquí rogaría por ser mi mejor amigo" me dijiste mirándome a los ojos, lleno de risa involuntaria pero tan bien recibida... "Sin humo no hay madera, y sin madera no hay casa" Subiste una ceja ante mis palabras que sólo yo pretendía enterder, es que en realidad no quería que me entendieras... pero ineviblemente quería que leyeras mis pensamientos que, involuntarios me hacían querer todo de ti. Tan tonta, queriendo que leyeras mi mente, como si yo leyendo la tuya descubriera que en realidad sólo había ropa femenina, mujeres, alcohol, droga y cama... pero la verdad era otra, me sorprendía al leer palabras que inconfundibles entregabas a mis ojos sin darte cuenta... y disfrutaba de esos momentos en que sin esperar nada y con una idea clara, me llegaban alavanzas hacia tu persona. Eso me llenaba mucho más que imaginarte en las alturas esperando por mí. Ya okey, toda esta nueva forma de despertar me estaba volviendo completamente irrelevante, creo... o todo lo contrario, Cerati me lo dijo y yo le hice caso.
Tu recuerdo pretende ser original, es que sin música lo es, así no me desgarro cada vez que escuche esa "supuesta canción que me recuerde a tí" porque no hay canción, ¡Uf! me siento aliviada.


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