sábado, 27 de octubre de 2012

Impredecible


No es que quiera darle importancia... pero a veces pienso que darle, hace de las cosas  mucho mas bellas, pasan menos desapercibidas, les das un sentido, haces que tu mente piense mas en un segundo y no un sólo segundo en 24 horas.


Podría destacar tu sonrisa que inevitablemente se escapa de tus labios cada vez que nuestros ojos se encuentran en el mismo punto y lugar. Tu voz grave que, hace de las cosas que dices mucho más entretenidas e interesantes.. hablo de tu risa, cada vez que sale de tu garganta y diafragma, me detiene el alma por demostrarte vulnerable e impredecible. Eres impredecible. Si todos los hombres fuesen iguales, seguramente existiría mucho más amor en este mundo que odio en el universo, y la vida sería como debiese de ser. El amor sería como debiese de ser. Y yo le sigo pidiendo a la vida que no me avise, que no me haga planes, que vivir sin una esperanza hace de las cosas mucho mas ricas.


sábado, 15 de septiembre de 2012

FOTOLOG "El pasado me (nos) condena"



Que miedo me da este titulo, me trae tantos recuerdos amargos y dulces, pero por sobre todo una incomodidad tremenda, y un cierto nerviosismo al darme cuenta que no hay manera de acordarme de mi clave para cerrar ese maldito FOTOLOG que me hacia tan popular (já).
Soy parte de la primera generación de los 90´ cuando en verdad hubiera preferido nacer antes de ese año, creo que me hubiera salvado de muchas modas y torpezas que hoy en día no me enorgullecen para nada. Primero que todo, los que tuvimos FOTOLOG sabemos que esperábamos ansiosos que pasara un día para poder subir una nueva foto; editada, con frases o cosas que ahora no entiendo; la forma de escribir ¡Que asco! Esa forma de escribir que ahora tanto critico hacen que mis ojos se cierren inevitablemente cuando la veo, y peor aún, cuando avanzan entre esas letras leyendo frases y acontecimientos que en verdad a nadie le importaban, y una se tomaba las atribuciones de contar su vida y sentimientos como si a todo el mundo le gustaría saber que carajo te pasa; esas poses medias extrañas que tu jurabas que te hacían ver mina… pero no, y no crean que seré capaz de poner el link de mi tan popular página, porque todo lo que he construido como imagen hasta el momento se derrumbará en un segundo,y peor, más peor aún, antes de eso era el JOTELOG ¡Que barbaridad! porfa revisen sus FOTOLOG Sé que muchos no querrán seguir revisando todo aquello que los hacía ver tan púber y depresivos.  Puedo incluir además a las generaciones de por lo menos del 86 en adelante, asi que no se hagan hoy en día los shuper locos anti Facebook… porque FOTOLOG tuvimos muchos.

Quizas en un futuro no muy lejano cuando Facebook caduque y sea una herramienta obsoleta, muchos de nosotros querremos volver al pasado para recordar aquellos años universitarios buena onda en que nos creíamos tan maduros. Nos sorprenderemos  al darnos cuenta que éramos unos pendejos que no sabíamos escribir y que hacíamos el ridículo subiendo fotos; ebrios, semi desnudos, pololeando, agarrando, haciéndose la amiga de la que en verdad no lo eras, estudiando (si, claro), disfrazados etc y lamentemos sentirnos unos pokemones más en este sistema. Pero que puedo decir con respecto a eso ¡Es lo que hay! ¿No? 

PD: Si entran hoy a FOTOLOG hay un concurso de "Miss fotolog" ¿Se apuntan?

domingo, 5 de agosto de 2012

¿Les ha pasado?

Me intriga estar en este lugar sin noción del tiempo, sintiendo la constante necesidad de cumplir con el trato. A veces lo odio, otras no, pero hay veces en que inevitablemente veo en ti todas las cosas que no quiero para mi vida, sintiendo esa sensación de incomodidad cuando la mente dice NO y el cuerpo junto con todas sus reacciones químicas (incluyendo el estómago y sus hormigas) me confunden irremediablemente produciendo que su cuerpo sea un imán al mío. ¿Por que cuerpo/corazón y mente no podrían ser una sola cosa? No espero que se respondan esa pregunta, ni yo tampoco. Pero aún así, me siento feliz de que nuestras intensiones hagan más fácil nuestras tan complicadas dudas, y puedan sumergirnos en un mundo mucho más liviano y fluido, para no tener preocupaciones, para no tener que lidiar con el corazón, solo con el cuerpo.

lunes, 16 de julio de 2012

Pensamiendo mágico

Hay algo que me acongoja hace tiempo o… pensándolo bien, desde hace por lo menos doce años. Busco algo que aún no encuentro, y no entiendo este maldito sentimiento de querer algo que nunca he tenido en realidad. Les cuento, hace poco vi un video de una psicóloga en un conocido matinal nacional, comentaba situaciones de mujeres comprando en una zapatería, preguntando siempre si tal zapato estaba en otro modelo, color, con taco, sin taco etc agregando al final, que ninguna de ella había adquirido un par, por no tener lo que ellas querían. Ella definió tal comportamiento femenino como “Pensamiento mágico” en donde las mujeres inevitablemente buscamos la perfección en cosas simples y cotidianas, por lo cual nos es difícil ser felices con las cosas sencillas y ya existentes en este planeta.
 
 
¿eso Bi-polaridad? ¿Cuando será el milagroso día en que pueda entenderme como persona, en que pueda descifrar que es lo que me hace tan inconformista? ¿Quién puede lidiar conmigo si no soy yo misma? Quiero unas botas que no existen, una polera demasiado cara y unos pantalones que majestuosamente me hagan ver as alta… Mi pensamiento mágico me esta matando las endorfinas, y es que  a veces me cuesta ser sencillamente feliz ¿eso es ambición? ¿Querer más de lo que tienes? O mejor dicho ¿Querer algo que ni siquiera sabes que existe? no se que mierda fui en una vida pasada, pero esta que vivo ahora no me es suficiente
 
                                
 
Odio estos momentos existenciales. Se que mañana despertaré, quizás me enoje porque tenga clases temprano, luego que acabe el día estaré feliz de que quede solo una semana para estar en casa, y luego esté rogando por volver a clases y volver a actuar. Quizás, cuando esté carreteando, me sienta tan feliz de ser lo que soy y vivir lo que vivo, pero a los días siguientes estaré frustradísima por no poder ser alguien más.

martes, 29 de mayo de 2012

Mi última carta de amor


NN:

Primero que todo, una carta puede significar mas que una conversación, ya que es un momento personal que se toma uno para analizar su vida, sentimientos y acontecimientos que han influenciado considerablemente en sus decisiones y cambios.
Recuerdo nuestros días juntos, nuestros procesos, nuestros cambios inmaduros que me hacían sentirme tan frustrada conmigo misma, a veces tan confusa, poco concreta, perdida en un mundo de enamoramiento que a veces no me beneficiaba mucho.
Conocí el amor contigo, la entrega, las ganas, la necesidad y obsesión. La eterna pena y sufrimiento, que solo el paso del tiempo supo sanar, dejándome siempre una enseñanza, o varias. Creo que soy realmente sincera cuando no sólo a ti te digo que me he puesto fría, “ruda”, es duro también para mí escucharlo. A veces me siendo demasiado prevenida, y no se que tan bueno sea eso.
No creas que no se que la pasaste mal, lo se, lo se mucho, pero también estaba inmersa en mi pena, en mi resentimiento, estaba inmersa en mi proceso de sanación y auto-descubrimiento como mujer y amante, queriendo para mi no solo fuerza, sino determinación, decisión, el poder se sentirme bien conmigo misma y mis virtudes y defectos. No fue hasta que pude conocerme, que empecé a quererme, a valorarme, a realmente sentir que puedo decir lo que pienso, que si algo me molesta puedo hacerlo saber, que si algo me gusta no tengo timidez para decirlo y nadie ni nada es más para reprimírmelo o decirme que está mal. Me enamoré niña, frágil… sentía que hice cosas que no debí haber hecho, como transar entre tu y mi familia, pero ahora está bien, es parte de la vida, de los procesos, es parte de cada uno para aprender y así lo veo yo. Yo elegí mi vida, eres parte de mi plan de vida para ser quien soy ahora.
Me agrado mucho leer tu carta, siento que conmigo diste un paso enorme, sobre todo al escribirme, al mostrarte por dentro, al decirme: Esto es lo que te quiero hacer saber. Y me alegra. Añoro los tiempos en que éramos amor, en que me veía envuelta de un enamoramiento puro, de querer estar contigo para siempre, de no aburrirme de ti, de amarte y reírnos, de sentirme en el pleno éxtasis del corazón. Pero eso mismo me hacia tanto daño, era demasiado vulnerable y tengo miedo de volver a sentirme así, tengo miedo, te lo digo muy de corazón, tengo miedo de estar contigo y volver a lo que fuimos, a que si peleábamos mi vida se acababa, que si me decías algo que me caía mal, para mi era una destrucción de mi persona, me sentía demasiado frágil con el sólo hecho de amar. Y esta bien, tú me puedes decir que eso no va a pasar, pero no depende de ti, depende de mis sentimientos. Tu eres una persona importante en mi vida, y valoro cada día en que te veo y me doy cuenta que eres como yo, que eres humano, que sientes amor, que también te equivocas, que sientes…que en tus ojos veo las ganas de querer arreglar el mundo para comenzar de cero, que en tus manos siento tu necesidad de las mías, que tu risa te delata, que eres frágil. Pero sinceramente, me cuesta proyectarme contigo, siento que madure (Y no es ego) que ya no somos lo mismo, que el tiempo es sabio y sabe porque hace las cosas. Quizás en un futuro más cercano de lo que creo, seamos capaces de congeniar, amar, y jamás dejar de querernos, eso quisiera sentir yo, que un corazón reparado no signifique dejar de amar. Te quiero con mi alma, te quiero por lo que eres y lo que fuiste, por que me amaste y te ame, te quiero porque jamás podría dejar de hacerlo, porque también eres un gran pedacito de mi corazón, de mis recuerdos y virtudes. No te sientas arrastrado por demostrarte, a veces pienso que yo lo fui más (jajaja)

miércoles, 25 de abril de 2012

Totalmente Onírico

Hoy, me he topado con Álvaro saliendo de la Escuela de Teatro. Su marcha apresurada y firmes piernas hicieron que mis ojos desorbitados lo observaran casi como una espía, acechándolo inevitablemente, sin esperar nada, ni siquiera su aprobación con una sonrisa de sus tiernos labios.
Una gorra de lana azul marino, un polerón poco complicado, sus jeans púrpura y sus zapatos negros terminados en punta, hacían sorprenderme de mi misma y mi gusto que tan bien definido TENÍA: Álvaro era lo contrario de todo a lo que algún día me planteé como prototipo y estereotipo de hombre… y esa palabra le quedaba como anillo al dedo: “Hombre” Su mochila bien puesta y su felicidad radiante. Me pilló. ¡Me pilló espiándolo!, me miró fijo pero siempre sonriendo, y comenzó a dirigir sus  pasos hacia mi. Cuando llegó frente a mi figura, se detuvo, aún sonreía, levantó sus dos manos, las llevó a mi rostro que afirmó con fuerza y mirándome a los ojos me dijo: “Cuídate” Sonrió por última vez, se dio la media vuelta y continuo con su marcha firme y apresurada. 
Mi respiración volvía poco a poco y mi conciencia también, este invierno frío, santiaguino y poco agradable, me hacía pasar más calores que en el mismo verano en África el año pasado. En clases Álvaro no dejaba de sonreírme cada vez que me miraba al hablarme y yo siempre con los pies en a tierra estaba decidida a no dejarme llevar por pensamientos de duda, tratando de encontrar las respuestas a sus acciones y reacciones, pero la verdad es que ya no sabía que pensar. Si sentía su interés en mi, es porque había testosterona en el aire y podía olerla. Me provocaba.
Un día quedamos de tomar un café juntos para discutir la teoría de Stanislavski, pero no seríamos sólo los dos, un par de compañeros más también serían participe de la reunión social. El café de la esquina cerca de la Escuela, era barato y agradable, además de nuevo, había que probar que tal era.
Llegué primera, a veces me molestaba mi excesiva puntualidad. He sido siempre así, ya que con el metro y el colapso vial nunca se sabe, y faltar a clases es un riesgo muy grande que no puedo permitir. Esperé al menos una hora, nadie llegaba y yo ya perdía la paciencia. Comencé a guardar mis cosas, me levanté y me dirigí a la puerta, cuando voy saliendo una figura masculina me toma por los hombros y me detiene:
-         ¡Hey! – Su aroma se me hizo familiar hasta que lo miré.
-         ¡Älvaro! Me voy, ya esperé demasiado.
-         ¡No! No te vayas – Me tomó del brazo y me llevo a sentarme – Aprovechemos que podemos conversar ahora y no botemos el tiempo a la basura – Se sentó y me quedó mirando. Suspiré.
-         Ya se ha ido bastante tiempo a la basura y Stanislavski no tiene la culpa.
-         Lo se, lo siento – Miró a todos lados - ¿Y los demás?
-         No se, creo que no valoran mi tiempo, y es escaso – Suspiré.
-         Bueno, yo lo valoro – Me miró contento - ¿Empezamos?
Sacó libros y cuadernos y los puso en la mesa, afuera llovía, y el vapor del café bañaba los vidrios en su aroma.
-    ¡Hey! – Álvaro le gritó al garzón – ¡Dos cafés porfa!
-    Yo ya tomé gracias.
-    No, te lo debo por el retrazo ¡Y dos Brwonies! – Esto último lo dijo fuerte para que el garzón lo escuchara.
Lo miré sonriendo, Sonrojándome
-   Gracias, adoro los Brwonies.