domingo, 18 de noviembre de 2012

ME...


Me dijo, inevitablemente, un millón de veces y consciente de su estado poco creíble pero revelador, que, no prefería a ninguna. Que era capaz de amar. Que conmigo a su lado él era una mejor persona, que me regalaba el paraíso si pudiera... su paraíso. Te demostraste como alguien completamente vulnerable, y eso me gustaba, sentía que así podríamos conversar más cosas. Deseé de ti, todo lo que ofreciste como buen vendedor, y yo... como compradora compulsiva sentí que había obtenido el premio mayor: Sin intereses, ni cuotas a largo plazo, ningún "pero" en letra chica, era simple.
Odio tus estados poco creíbles pero reveladores, juegan conmigo e irremediablemente me hacen sentir imbécil. Yo estaba bien. Estaba bien como estaba. Y jamás me quejé de aquello. Y ahora me quejo de estar como estoy, pero al mismo tiempo lo buscaba... lo busco, ya no quiero otra cosa. Pero tu eres más bi-polar que yo y eso no es positivo para mí ¡Yo soy la bi-polar! ¡Yo soy la que me creía con la capacidad de mover al mundo con un dedo! de decir las cosas como son, de que nadie sea capaz de llevarme la contra, porque siempre encontraré una razón de peso para dejarlos callados... a todos. Y ahora me encuentro en el otro lugar, me dejan callada a mi y me mueven con el dedo. Mi gato es el único que me es fiel.